Sexualidad
Menstruación y sexo: lo que dice la sexología frente al tabú que persiste en 2025
El 62 % de las mujeres en España siente vergüenza al hablar de sexo durante la menstruación. La ciencia lleva décadas normalizándolo mientras la conversación pública sigue atascada.
Hablar de menstruación ya no es tabú —al menos en apariencia. Las marcas de higiene femenina llevan años usando sangre roja en sus anuncios y las redes sociales han llenado de contenido de divulgación sobre el ciclo. Pero hay una conversación que sigue siendo incómoda incluso en los entornos más abiertos: la del sexo durante la menstruación. El dato que arroja la Encuesta Nacional de Salud Sexual 2023, elaborada por el Ministerio de Sanidad con una muestra de 4.200 personas, es elocuente: el 62 % de las mujeres encuestadas afirmó sentir vergüenza o incomodidad al plantear a su pareja tener relaciones sexuales durante esos días.
Qué dice la ciencia
Desde el punto de vista fisiológico, la sexología lleva décadas aclarando este punto: las relaciones sexuales durante la menstruación son seguras para la mayoría de las personas. No existe contraindicación médica general, salvo en casos específicos de infección activa o determinados trastornos ginecológicos. Lo señala explícitamente la Sociedad Española de Contracepción (SEC) en su guía de salud sexual actualizada en 2024.
Más aún: algunos estudios sugieren que el orgasmo puede aliviar los cólicos menstruales al liberar oxitocina y provocar contracciones uterinas que expulsan el endometrio con mayor rapidez. Una investigación publicada en el Journal of Sex Research en 2022 con 1.400 participantes encontró que el 70 % de quienes habían tenido relaciones durante la menstruación reportaban reducción de los síntomas dolorosos.
La brecha entre saber y hacer
El problema no es de información médica: es de normalización social. Un estudio de la Universidad de Valencia publicado en 2024 en la revista Sexologies analizó las actitudes de 800 adultos españoles y encontró que el 54 % de los hombres heterosexuales describía el sexo menstrual como "desagradable" aunque nunca lo hubieran experimentado. La imagen aprendida —la menstruación como algo sucio o peligroso— sigue funcionando como freno incluso cuando el conocimiento racional apunta en otra dirección.
"Hay una distancia entre lo que la gente sabe que es válido médicamente y lo que se permite en la intimidad", explica Raquel Sofía Ruiz, sexóloga clínica del Centro de Salud Sexual y Reproductiva de Valencia. "Ese gap lo llenamos con vergüenza, con no preguntar, con asumir que el otro lo rechazará."
El papel de la libido en el ciclo
Otro elemento que la divulgación científica ha normalizado pero que rara vez llega a la conversación de pareja es la variación del deseo sexual a lo largo del ciclo. Los niveles de testosterona y estrógeno fluctúan de forma significativa, y muchas mujeres reportan mayor deseo sexual en la fase periovulatoria pero también —y esto es menos conocido— en los días previos o durante la menstruación, coincidiendo con el descenso brusco de progesterona.
La falta de conversación sobre este patrón tiene consecuencias prácticas: las parejas que no hablan del ciclo tienden a interpretar las variaciones de deseo como rechazo personal en lugar de como una fluctuación fisiológica normal, lo que genera tensiones evitables. Así lo documentó un estudio del Instituto Kinsey publicado en 2023, que analizó 600 parejas heterosexuales durante seis meses de seguimiento.
Una conversación que aún toca tocar
La sexología clínica propone un enfoque sencillo: naturalizar la pregunta. No asumir que la respuesta del otro será negativa, no esconder las preferencias por vergüenza anticipada, y —cuando haya incomodidad real— abordarla como cualquier otra preferencia sexual dentro de la pareja. La menstruación no es una enfermedad ni una razón para pausar la vida íntima. Que siga siéndolo en muchas casas es, fundamentalmente, un problema de conversación pendiente.
Más noticias
El agotamiento laboral y su impacto en la vida íntima
El exceso de trabajo puede tener consecuencias no solo en la salud física y mental, sino también en la vida sexual. La fatiga crónica puede afectar el deseo y la función sexual, llevando a problemas en la relación de pareja.
Leer más → SociedadPornografía y sexualidad: lo que dicen los estudios (y lo que la alarma moral distorsiona)
Entre el pánico moral y la normalización acrítica, la investigación científica sobre el consumo de pornografía ofrece un mapa más complejo y más matizado de lo que suele contarse.
Leer más → TecnologíaSwipe fatigue: los mayores de 40 se alejan de las apps de citas en busca de algo más lento
El agotamiento del deslizamiento infinito aleja a los adultos de mediana edad de Tinder y Badoo. Crecen plataformas que apuestan por la conversación antes que por la foto.
Leer más →