relaciones
Cinco cosas que la gente cree sobre las relaciones abiertas (y no son verdad)
Que si es una excusa para engañar, que si no hay celos, que si terminan siempre mal. Repasamos los cinco mitos más habituales sobre la no monogamia.
Pocos temas generan tantas opiniones tajantes de gente que no tiene ni idea como las relaciones abiertas. Basta mencionarlas en una cena para que aparezcan las certezas. El problema es que la mayoría de esas certezas no resisten una conversación honesta con quien las vive de verdad.
Los tópicos más repetidos
- «Es engañar con permiso». Justo al revés. Engañar implica mentir; aquí lo que define el acuerdo es la transparencia. Lo que para una pareja cerrada sería traición, aquí está pactado de antemano.
- «Quien lo hace no quiere comprometerse». Curiosamente, este modelo suele exigir más compromiso y no menos: más conversaciones, más acuerdos explícitos, más cuidado del otro.
- «No sienten celos». Los sienten como cualquiera. La diferencia es que en lugar de tapar el celo lo ponen sobre la mesa y lo trabajan. No es ausencia de celos, es gestión de celos.
- «Es solo sexo». Hay quien busca eso, sí, pero buena parte de quienes practican no monogamia hablan de vínculos afectivos, no de un simple intercambio físico.
- «Siempre acaban mal». Acaban como cualquier relación: unas bien y otras mal. Lo que las hunde no es la apertura, sino la falta de comunicación, igual que en las monógamas.
El matiz que falta
Desmontar mitos no significa vender el modelo como superior. No lo es. Una relación abierta mal gestionada puede ser un desastre, y no le sirve a todo el mundo: requiere una tolerancia a la incertidumbre que mucha gente, legítimamente, no tiene ni quiere tener.
La pregunta útil no es «¿es mejor abrir o cerrar?», sino «¿qué necesitamos nosotros y somos capaces de sostenerlo?». Ahí no hay respuesta universal. Si el tema te despierta curiosidad, conviene partir de información seria; nuestra guía sobre el poliamor es un buen punto de arranque para no quedarse en los tópicos de sobremesa.
Más noticias
Cuando la duda se vuelve rutina: el juego de preguntar “¿Me quieres?”
Una conversación en la cocina revela cómo la pregunta constante de “¿Me quieres?” puede ser un mecanismo de autorregulación en la pareja.
Leer más → culturaLo que una taza de café y una carta astral revelaron en una mañana de sábado
Una conversación inesperada en una terraza madrileña muestra cómo el horóscopo sigue tejiendo pequeñas decisiones cotidianas.
Leer más → relacionesCuando el ritmo sexual no encaja: cómo hablar de la disritmia sin que se convierta en reproche
Una conversación en la cocina de una pareja revela que la falta de coincidencia en el deseo no tiene por qué convertirse en culpa, sino en una oportunidad para entenderse.
Leer más →