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La sombra del castillo: el juicio contra un excapitán de castellers que abusó de una menor

Una comunidad que celebra la fuerza y la tradición se enfrenta a la cruda realidad de un abuso de poder dentro de sus filas, con una demanda de 19 años de prisión que ha encendido el debate sobre la protección de menores en entornos de grupo.

Por · Tendencias, sociedad y lifestyle · 30 de septiembre de 2026

En la plaza del Ayuntamiento de Tarragona, bajo la sombra de los enormes castells que se elevan cada verano, una madre de familia esperó frente al juzgado con la mano temblorosa sobre el móvil. Al otro lado, su hija de 13 años, ahora de 15, miraba los carteles de los equipos de castellers que adornaban la fachada del edificio, como si intentara buscar en ellos alguna señal de consuelo. La acusación contra el excapitán del grup de castellers de la zona, que había sido un referente en la comunidad, pedía 19 años de prisión por un presunto abuso sexual cometido cuando la menor tenía 12 años.

El caso salió a la luz tras una denuncia inesperada

Todo empezó cuando la familia decidió romper el silencio tras años de sospechas que rondaban los pasillos de los entrenamientos. La denuncia se presentó en la comisaría local y, sin mucho tiempo, la noticia se esparció entre los vecinos, que se reunieron en los bares de la zona para comentar lo que parecía imposible: la figura del capitán, símbolo de la unión y el esfuerzo colectivo, involucrada en un delito tan grave.

Los detalles que se conocen provienen de los testimonios recogidos durante la fase de instrucción. Según la madre, su hija había sido invitada a pasar una tarde en el gimnasio del grupo para «aprender a subir a la tercera troncada», pero lo que ocurrió fue distinto. La víctima describe una situación de manipulación y coerción, mientras el acusado utilizaba su posición de autoridad para aislarla del resto del grupo.

Reacciones dentro del mundo casteller

Los miembros de la colla, que se reunían habitualmente en el parque de la Ciudadela, se mostraron consternados. "Nunca imaginé que alguien que había enseñado a mis hijos a confiar en los demás pudiera hacer algo así", comenta un padre que prefirió mantenerse anónimo. En una reunión improvisada, los dirigentes de la federación de castellers anunciaron que se revisarán los protocolos de supervisión de menores y que se abrirá un canal de denuncias interno, aunque algunos críticos consideran que la medida llega demasiado tarde.

  • Se ha pedido que los entrenadores reciban formación obligatoria en prevención del abuso y en gestión de límites con menores.
  • Se propone la creación de un comité independiente para vigilar el cumplimiento de esas normas.
  • Se ha solicitado una mayor transparencia en los procesos de selección de los responsables de los grupos.

En la conversación del chat de la comunidad Chat, usuarios comentaban que el caso podría servir de espejo para otras organizaciones que trabajan con niños, recordando que la confianza no debe confundirse con impunidad.

El lado a vigilar: riesgos de revictimización y silencio

El proceso judicial, que se prolongará durante varios meses, lleva consigo un riesgo latente: la revictimización de la menor. Cada comparecencia y cada artículo publicado pueden reabrir heridas que aún están en proceso de curación. Además, el temor a que se repita el silencio persiste entre quienes temen represalias o la pérdida de reputación de su grupo.

Algunos expertos en educación y en dinámicas de grupo advierten que el caso revela una brecha entre la tradición y la necesidad de adaptar las prácticas a una sociedad que exige mayor protección a los menores. "No basta con decir que la cultura es respetuosa; hay que demostrarlo con políticas claras y con la voluntad de actuar cuando algo sale mal", afirma una trabajadora social que prefirió no ser nombrada.

Mientras tanto, la familia de la víctima sigue adelante, intentando reconstruir una vida sin la sombra de aquel día en el gimnasio. En la página de Comunicación y consentimiento se habla de la importancia de establecer límites claros desde la infancia, una lección que, aunque dolorosa, parece resonar ahora con más fuerza que nunca.

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